Autor El poema
27 Febrer 2016 a 14:00

Santo varón

Poema Tatiana Ortiz algeciras

Ancladas en el pretérito están tus tiernas manos
Y tus mejillas que tuve entre las mías tantas veces,
suaves como pétalos de margaritas blancas en los últimos años…
Te apretaba tu pecho contra el mío y te repetía lo mucho que te quiero y entonces
Arrancabas aquella tristeza que habita en mi
a cada beso, a cada roce, a cada consejo que dabas solo con tu indescifrable mirada…
Fuiste una historia preciosa escrita por Dios
Te cuidé con amor y me llamaste hija
Y nos costó acercarnos, pero encendiste la llama del amor,
Fuimos  amigos, hermanos, padre e hija inseparables,
Me amparaste y me regalaste tus últimos años y suspiros,
Nos volveremos a ver, te deje claro como el agua que se trasparenta por un cristal que se quebró
Cuando te marchaste al cielo, amado padre.
Gracias por tu protección padre, el único que he conocido y que tanto añoro…
Gracias por tus buenos deseos hacía mí.
Gracias por el privilegio de haberte cuidado y conocido.
Te me llevaste allá arriba un trozo de mi ser
Que nunca recuperaré, pero aún coja, tuerta y desgarrada sigo adelante luchando, ambicionando alcanzar tu misma santidad.
 Padre amado, eres todo en mí.
Switch to mobile version