Autor Opinió
3 Març 2014 a 17:30

El elogio no entra en el precio

Art. 9: “Ya está dentro de tus funciones el hacerlo bien…para eso te pago… ”

(6 minutos de lectura aprox.)

el elogio no entra en el precio opinió coach

En una de mis formaciones en Liderazgo, toque un tema que me parece de suma importancia tanto a nivel profesional, como a nivel personal, y es el tema de los elogios, el reconocimiento hacia otro.

Sí, ya sé que nos pagan por hacer las cosas bien, pero…¿por qué no te sales de una vez del modo robot de la era industrial y te adaptas a la actual era del conocimiento y el mundo de las emociones? Ya sé que eres un tipo duro, y que piensas que transmitiendo un elogio, puedes dar una impresión de debilidad. Pues te informo que es todo lo contrario, si quieres  liderar a tu equipo, es decir, si quieres que tu gente te siga de forma voluntaria, y además quieres que rindan más por el mismo precio, pruébalo. Si no te funciona sigue como siempre, aunque te informo que es un vicio ver como alegras las caras de la gente, sin apenas consumir energía y encima gratuitamente.

No me gustaría centrarme solo en el terreno profesional, ya que no me dedico solo al Coaching Ejecutivo, sino también al Personal, y esto hace que compruebe en mis procesos, que tanto en un ámbito como en otro, no tenemos muy claro cómo elogiar a alguien, ni siquiera tenemos claro lo importante que es para otro recibir ese elogio.

Pensamos que una palmadita en la espalda, o ni eso, ya es suficiente. Aun así, con esa palmadita hueca, podemos comprobar como la persona que la recibe cambia de aspecto y muestra su agradecimiento.

Si eres de los que no elogia, como he dicho antes, te invito a que a que empieces a hacerlo, y te fijes en la cara de la persona que recibe ese elogio, y si eres de los que elogias un poco a lo que sale, con toda tu buena intención, te recomiendo que leas este artículo, ya que quizás puedan sorprenderte los efectos que tiene un buen elogio y los que tiene un elogio, que podríamos llamar “vacío, o hueco”.

En este sentido no creo en las verdades absolutas, por lo tanto, esto no es un 2+2=4, sino una información que comparto contigo por si quieres utilizarla en tu beneficio en el día a día personal o profesional.

Los datos que voy a aportar están muy enfocados al terreno profesional, pero por lo menos yo, no veo ningún inconveniente en extraer de la herramienta lo necesario para aplicarla en la vida privada. Vamos a ello…

La principal razón con un margen asombroso por la cual las personas dejan sus empleos, no tiene nada que ver con su sueldo, beneficios, o promoción. La causa principal, es que no se sienten apreciados. Esto es porque generalmente, el 65% de los trabajadores, no reciben ningún elogio, o reconocimiento.

Según la empresa Gallup, con el reconocimiento se pueden conseguir los siguientes beneficios:

  1. Aumento la fidelidad de los clientes en un 56%
  2. Aumento la productividad en un 38%
  3. Disminución del absentismo en un 50%

Para más información, te podría decir que la distribución de comentarios positivos y negativos, debería estar dentro de una ratio de 3-1 en relaciones profesionales, y de 5-1 en situaciones personales. Es decir, que deberíamos enfocarnos en aportar cinco comentarios positivos por cada uno negativo.

Para que un elogio cause más efecto y no se vea superficial, es positivo que lo entregues por lo menos, con estas tres características:

  1. De forma sincera: Elogiar por elogiar, o sea adular, no es lo más efectivo e inteligente que puedes hacer. Un elogio debe ser sincero, se debe sentir. Ten en cuenta que tu lenguaje no verbal transmite la realidad de lo que sientes. No es necesario que el otro sea un experto en lenguaje no verbal, se dará cuenta enseguida que no eres sincero, y adiós confianza. Recuerda que siempre hay algo por lo que elogiar a una persona, aprovecha ese momento.
  2. De forma específicaDéjale claro por qué lo estás elogiando. No se elogia todos los días, por eso estate atento e infórmate de qué es lo que ha hecho bien, enfócate, no seas superficial. Un buen elogio podría ser, “Te felicito por el trabajo que hiciste con el cliente  X, me pareció muy interesante la parte  X, en la que  le comentaste X  para acabar culminando con un buen trato, gracias”.
  3. De forma personalizada: Hay personas que tienen un carácter más extravertido, y otras que lo tienen más introvertido. Por eso es importante que el elogio, sea en privado o de forma pública, según la personalidad de quien lo va a recibir. Tú mejor que nadie conoces a tu gente y si no vas a ser tú el que dará el elogio, y será alguien que jerárquicamente está por encima de ti, infórmale de cómo es esa persona, busca también tú, tu efectividad aportando elogios. No se te ocurra dar un elogio en público a alguien que sea muy tímido, porque puedes echar a perder todo al causar un efecto contrario. Si por el contrario, el colaborador es muy abierto y se lo entregas en la cafetera tú solo, siempre te lo agradecerá, pero no serás efectivo al 100%, por lo menos con él. Conoce mejor a tu gente.

Por otra parte, te informo que el elogio no siempre es útil, es más puedes generar un efecto muy negativo si lo utilizas con alguna de estas intenciones:

  1. Como introducción a una reprimenda o sándwich.- Este reconocimiento es muy típico en jefes que no van de frente, quizás porque realmente son tímidos y necesitan de una introducción para calentar y posteriormente sacar la porra. Ej: “Buenos días Javier…¿cómo va la familia…bien? Me alegro…por favor, que sea la última vez que me dejas la documentación a la vista de todo el mundo…” El resultado que obtienes es devastador, te costará un tiempo que esa persona confíe en tu próximo elogio.
  2. “A seguir así…¿eh?”…”Venga…a mejorar ¿eh?”.- A este tipo de elogios, yo los llamo los de cubrir el expediente.  Es muy típico de superiores que “no tienen mucho tiempo para estas cosas”, o que realmente quieren hacerlo bien, con toda su buena Fe, pero no saben. A parte de aportar muy poca información y ser muy poco específicos, suelen generar algunas dudas en quien los recibe. También suele ir acompañado de una sonrisa final con los labios apretados, claro indicador de resignación por el esfuerzo que están haciendo. No digo que sea totalmente inútil, pero aquí estamos para mejorar continuamente en nuestra relación con los demás, y potenciar nuestro Liderazgo. ¿Qué significa a seguir así?…¿a seguir cómo?…¿lo hago todo bien?…¿qué tengo que mejorar…?
  3. Como arreglo rápido.- El elogio es una inversión a medio o largo plazo. Si has tomado conciencia de que no has sido el mejor jefe, padre o marido del mundo y quieres cambiar, ¡¡¡enhorabuena!!!, nunca es tarde, pero ahora toca tener paciencia. No esperes que tu gente te vea normal si de golpe empiezas a elogiar a todo el mundo, después de haber estado durante años repartiendo cacahuetes. Puede ser que te tomen por loco, pero esto es mucho mejor que te tengan por un tirano y se escondan cuando te vean. Ten paciencia y comprobarás que la gente tiende a ser muy agradecida a los estímulos positivos, y poco rencorosa.  Poco a poco te ganarás esa confianza que perdiste, o que nunca tuviste. Esto hará que el desempeño de tu gente sea el mismo delante de ti, que a tus espaldas. También mejorarán tus relaciones sentimentales del mismo modo.
  4. Debes disculparte antes.- Si en alguna ocasión utilizas el elogio como disculpa después de haber hecho algún daño cruzando la línea del otro, y esperas que funcione, te equivocas.  Si cruzas la línea, y de golpe te ves siendo empalagosamente amable con él, te recomiendo que abandones ese estado y ofrezcas una buena disculpa. Para ganarte la confianza de otro, la humildad es la mejor medicina.
  5. Cuando es el único medio que utilizas.- al igual que la ratio de 5/1 – 3/1 está comprobado que es efectiva, también está demostrado que cuando se elogia más de lo normal, éste deja de ser útil. Recuerda que el elogio debe ser sincero. No elogies si no es necesario.
  6. Cuando el talento no está alineado con la tarea.- ¡Cuantas veces he visto esto en la industria, madre mía!, colaboradores promocionados solo porque llevan mucho tiempo en la empresa. Colocados en puestos para los que no están capacitados, o que ni siquiera quieren desempeñar. Si para motivar a un colaborador utilizas el elogio porque no consigue los objetivos, puede ser que el colaborador se sobre esfuercese deprima y se frustre, porque no lo consigue. Averigua si la tarea que realiza está alineada con sus capacidades, o si le interesa.

Ten en cuenta que con un elogio SinceroEspecífico y Personalizado, potenciarás tu Liderazgo, ya que influirás más, porque brillarás desde la humildad.

 

J.López

Coach especialista en procesos One to One

http://www.linkedin.com/pub/julian-lopez/50/52/52a

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