Autor Món animal
23 novembre 2015 a 18:00

Tenemos un cachorro en casa, ¿qué hacemos?

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Tenemos  un cachorro en casa, ¿qué hacemos? // Foto: Laura Mª Garcia

Tenemos un cachorro en casa, ¿qué hacemos? // Foto: Laura Mª Garcia

Durante las primeras semanas de vida de un cachorro es importante llevar a cabo una socialización del perro de forma gradual con elementos o situaciones con las que el perro deberá actuar de forma positiva o neutra en su futuro. La edad ideal para someter al perro a esos estímulos o situaciones es aproximadamente entre las 8 y las 16 semanas de vida. Pero eso no quiere decir que pasado ese tiempo el perro sea incapaz de aprender nuevas respuestas y nuevas asociaciones positivas, solo que no será tan sencillo.

¿A que estímulos tendría que exponer al  cachorro?

  • Personas desconocidas de diferentes razas, alturas y tonos de voz.
  • Personas con diferentes elementos como: bastones, paraguas, muletas, etc.
  • Niños y niñas de diferentes edades tanto en movimiento como quietos.
  • Perros de todo tipo de razas, tamaños y edades.
  • Sonidos intensos o extraños: Aspiradores, motores, ladridos, etc.
  • Vehículos como bicicletas, patinetes, coches y motos.
  • Animales de otras especies como gatos, conejos, aves, etc.
  • Superficies de diversas texturas i superficies inestables como escaleras, ascensores, balancines, etc.

Hemos de tener en cuenta que es más importante la calidad del estimulo que la cantidad.

Es imprescindible tener en cuenta que no debemos forzar  al perro a acercarse mucho o de manera muy directa a un objeto o situación nueva, para evitar provocarle ataques de pánico.

Siempre deberemos premiar un comportamiento neutral o positivo hacia un nuevo estimulo, sin una excitación excesiva y evitaremos el castigo físico en caso de comportamientos no deseados.

Convivencia con otros perros

Para el primer contacto del cachorro con otro tipo de perros, tendremos que hacerlo de manera controlada y con perros adecuados, evitando que su primer contacto sea en un lugar con muchos perros y a veces demasiado excitados. Evitaremos  perros con problemas de conducta así como perros de edad muy avanzada.

Recordando siempre que tienen que ser experiencias tranquilas y positivas tanto para el perro como para el propietario.

Buscaremos un cachorro de edad y tamaño parecido interesado en el juego sin dejar que lleguen a un punto de excitación demasiado alto, deberemos frenarlos y dejar que se tranquilicen, si al dejarlos jugar de nuevo cualquiera de los cachorros evitara el juego querrá decir que no está siendo una buena experiencia y lo mejor sería marcharnos.

Hay que tener en cuenta que debemos estar atentos tanto a nuestro cachorro como a los demás en la medida de lo posible.

Convivencia con personas y niños

La persona que quiera conocerlo deberá de acercarse de manera relajada y tranquila, y esperar a que el perro decida libremente si quiere o no acercarse.

En caso de acercarse el contacto siempre deberá ser de forma lateral o en el pecho, nunca por la cabeza del perro. Si el comportamiento del perro es adecuado, curioso y sin sobreexcitación premiaremos al cachorro de forma verbal o con alguna chuche.

Con los niños tendremos que ejercer de guías explicándoles que deben interactuar con el perro de manera tranquila y sin gritos, es deseable que el cachorro entienda la presencia de niños como algo positivo para el.

Evitaremos que los niños acercan demasiado su cara a la del perro, y si el perro intenta subirse lo haremos bajar diciéndole: “ así no” o “despacito” etc.

Y premiaremos siempre un comportamiento amigable, respetuoso y social.

Para mas informacion:

Indicans

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